| Esta es la tercera vez que intento
escribir una elemental introducción para situar adecuadamente
al lector ante el fantástico e hipnótico mundo de Saviour
Machine, así como ir suscitando el necesario interés
que la publicación de este DVD se merece. Pero no me resulta
fácil afrontarlo sin contar con la maravillosa biografía
que publicara Alfonso Algora hace ya
algún tiempo:
A comienzos de 1990 los hermanos Clayton,
Jeff (guitarras) y Eric (voz y teclados) fundaron Saviour
Machine junto a Dean Forsyth
(bajo) y Chris Fee (batería).
En aquellos tiempos, California no era el mejor sitio para que una
banda de fuertes raíces cristianas se diera a conocer, puesto
que el circuito de clubs estaba completamente copado por bandas
tipo L.A. Guns, Faster Pussycat y
otros cientos de miles que intentaban conseguir el éxito
de Guns´n´Roses o Poison.
Saviour Machine eran completamente
conscientes de la escasa repercusión que su música
iba a tener en esos canales, por lo que decidieron poner todo su
empeño en la escena musical cristiana. Quizás a los
europeos nos sorprenda esto bastante, pero en EEUU hay cientos de
bandas de toda clase de música (desde el country hasta el
thrash metal) cuya música va dirigida a un público
cristiano que tan sólo quiere escuchar alabanzas. De hecho,
bandas como Petra o Stryper
han llegado a ser mundialmente conocidos. En fin, gracias a introducirse
en ese mundillo, los hermanos Clayton
y la banda pudieron agenciarse un discreto pero nutrido circuito
de clubes por la zona Californiana. El boca a boca funcionó
y pronto fueron llamados a participar en el Christian Rock Festival
de Irvine, en el cual cosecharon un éxito espectacular, interesándose
por ellos un mandamás de Frontline Records, el cual, tras
escuchar su demo, propuso a la banda firmar su primer contrato discográfico.
En aquellos momentos la banda aún no había conseguido
la misteriosa imagen que tiene en la actualidad, careciendo sus
shows de la parafernalia y teatralidad que ahora tienen...”
Sobre la evolución del grupo interesa que visitéis
la antedicha biografía pues como ya os decía, creo
que es la más completa se haya publicado -en español
seguro-. De ella destacaría muy especialmente lo que la incorporación
de Nathan Van Hala ha supuesto para
el sonido de la banda.
Centrándonos en el material que se ofrece al consumidor:
un doble DVD donde vienen recogidos dos de los conciertos de la
banda en la ciudad alemana de Owen en los años 95 y 99, así
como material vario. El primero de los discos, con una duración
superior a las dos horas, está dedicado en su totalidad a
la última actuación, correspondiente a la gira de
los Legend. El segundo disco recoge el otro magnífico concierto
del año 95, así como un documental de 55 minutos de
duración “Behind the mask”,
un video-clip del tema “Love Never
Dies” y un sinfín de fotografías y biografías
de los músicos. Voy a centrarme en la crítica del
primer disco,... y de nuevo ... no sé, ¿cómo
calificar la infernal puesta en escena del más ambicioso
proyecto musical sobre el fin del mundo?, ¿cómo convencer
al amante del rock sinfónico-progresivo que puede encontrar
en esta banda quizá los momentos más sublimes que
el sinfonismo haya conocido?. Una vez más me veo en la necesidad
de recurrir a Alfonso Algora cuando,
hablando de Saviour Machine en directo
dice:
“Saviour Machine no es una
banda al uso. Pese a que su nombre puede parecernos completamente
desconocido, Clayton y sus chicos son realmente grandes en Alemania
y Holanda, llenando pabellones, y gozando de las prebendas de diferentes
sectores musicales: fans del gótico, del progresivo, del
heavy metal, cristianos de los que se tragan cualquier tipo de música
dedicada a Dios, etc. se unen en las multitudiarias actuaciones
de Saviour. En ellas, Eric
Clayton se presenta como una especie de “sacerdote-maestro
de ceremonias”, enfundado en sus túnicas blancas o
negras, y con una particular gema que lleva adosada en su calva
cabeza que lleva pintada completamente de blanco. La banda se presenta
en un escenario lleno de cadenas, con figuras de escayola con las
que Eric juega, habla, etc., y con la presencia de una gran máscara
que preside el escenario. También he de poner hincapié
en el pedazo de sistema luminotécnico que utiliza esta banda.
No obstante, lo mejor de Saviour Machine
en directo es la presencia de Eric, el cual, con su impresionante
voz, se hace amo y señor de las miradas. Eric se mueve, se
retuerce, habla con máscaras, susurra, grita, se enfunda
en banderas americanas mientras acusa a Estados Unidos de ser Satanás
(y eso que son americanos, no me extraña que no tuvieran
éxito en su país), amén de gozar de una educación
exquisita con el público, no parando de lanzar besos, dar
las gracias y bendecirles”.
Pues eso es lo que aparece también en esta actuación,
eso sí, con una sobrecarga ritual hasta ahora no vista: banderas
de Israel, Palestina, EE.UU. y de la O.N.U. impregnadas de sangre
y quema de esta última,… en un ambiente que puede impresionar
más de lo debido. El line-up del grupo varía poco
con respecto al de la última publicación: Nathan
Van Hala a los teclados, Carl Johan
Grimmark (de la también banda cristiana Narnia) a
las guitarras, Charles Cooper (bajo),
Thomas Weinsejö en la batería
y, cómo no, Eric Clayton alma
y voz. Un acierto rotundo supone la inclusión de un cuarteto
de cuerda (Suzane Röckl, Martina Koch,
Sebastian Clobes y Sara Buschkün),
así como el coro Emsemble Cantabile
(Henriette Gutmeyer, Marion Brückmann,Uschi
Michefeit, Andrea Braun, German Fischer, Markus Michelfeit, Christopher
Benkert), que, aun siendo reducidos, dan fuerza a todos los
temas.
La distribución de los cortes es la siguiente:
Temas de "Legend Part I":
“A prophecy”, “The eyes of the storm”,
“The birth pangs”, “The Night”, “Gog
(Deathmarch)”, “The invasion of Israel”, “World
War III”, “The Beast”, “Ten – The
Empire”, “Legend I:I”, “The Lamb”
Temas de "Legend Part II":
“The whore of Babylon”, “Behold a pale horse”,
“War in heaven”, “The promise”
Temas de "Legend Part III:I":
“The dead sea”, “Revelation 13”, “Legend
III:I”, “The ancient serpent”, “Four trumpets”,
“The locusts”, “The plague and the darkness”,
“The end of the age”, “The final holocaust”
El final del concierto queda para no sólo el mejor tema
de la banda, de su cd "Saviour Machine
II", sino para mí una de las mejores composiciones
que haya oído en mi vida: “American
Babylon”. Todo ello supone un total de 25 temas; pero
cuando pones el disco, el lector te indica 23. ¿Cuál
es el problema? Que los temas “Legend
III:I” y “The ancient
serpent”, así como “Legend
I:I” y “The Lamb”
se identifican como uno único.
¿Qué destacar de todos los cortes? Por un lado las
variaciones que sufren algunos como “The
birth pangs” o “The promise”,
pero muy especialmente “The night”
donde los teclados añaden una dosis de romanticismo impresionante,
así como “Behold a pale horse”,
que en el disco en estudio, desentona por su muy diferente estructura
al resto de los temas, y que aquí recibe el mismo trato,
menos comercial.
Se debe hacer hincapié también en el ambiente casi
ritual asfixiante de la encadenación “Gog
(Deathmarch) – The invasion of Israel – World War III
– The Beast – Ten – The Empire”,
con una formidable y desgarradora base rítmica y en la que
tienen lugar el baño en tinte rojo de las banderas de Palestina
y de Israel, seguida de la pintada de un “New Order”
en la bandera de la ONU.
Quizá la única de las decepciones es la interpretación
de “American Babylon”,
que creo que pierde mucho con respecto a su grabación en
estudio. Pienso en primer lugar que Eric
Clayton paga el esfuerzo que estuvo haciendo a lo largo del
concierto (se debe tener en cuenta que el concierto fue más
largo de lo que vemos en el DVD) y luego, por otro lado, pienso
que, dados los relevos y juegos de voces del tema en estudio, irrealizables
en directo, se decide por una revisión que dista mucho de
la calidad del original.
Sin lugar a dudas un más que interesante trabajo que hará
las delicias de los seguidores de la saga del fin del mundo y que
recomendaría a cualquiera para iniciarse en las maravillosas
producciones de Saviour Machine. Aunque personalmente creo que no
debería haber amante del sinfónico-progresivo que
no tuviera en su discoteca los maravillosos "Saviour
Machine II" y "Legend Part
I".
Una última petición a las casas discográficas
es que incluyan subtítulos. Da rabia encontrarte con un especial
como es el “Behind the Mask”
y que no te enteres de nada. Creo que es una oportunidad única
para difundir en mayor medida la música y de acercar oyentes
y músicos.
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